Se funda la Escuela Especial de Construcciones Civiles y de Minas del Perú el 18 de marzo por iniciativa del ingeniero polaco Eduardo de Habich, con el objetivo de formar profesionales en ingeniería civil y minería para el desarrollo del país.
Se inicia la primera promoción de alumnos, con un plan de estudios enfocado en matemáticas, mecánica y geología.
Se gradúa la primera promoción de ingenieros civiles y de minas, consolidando la enseñanza de ingeniería en el Perú. La Escuela se posiciona como un centro de formación clave para la infraestructura del país.
Se amplía la oferta académica con la creación de la Sección de Ingenieros Industriales, enfocada en la creciente necesidad de profesionales en manufactura y producción.
La Escuela introduce las especialidades de Mecánica Eléctrica y Arquitectos-Constructores, adaptándose a los avances tecnológicos y a la expansión urbana del Perú.
Bajo el Estatuto Universitario, la institución transforma sus secciones en departamentos académicos especializados, preparando el camino para su conversión en universidad.
El 19 de julio, la Escuela Nacional de Ingenieros se convierte oficialmente en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), adquiriendo estatus universitario y expandiendo su estructura académica.
Se establecen las Facultades de Ciencias y Arquitectura, ampliando las oportunidades educativas en áreas clave para el desarrollo del país.
Se inauguran los primeros laboratorios especializados en estructuras, materiales y mecánica de suelos, consolidando la UNI como un centro de investigación científica y tecnológica.